El verano en los centros de día: cuidados y nutrición

El verano en los centros de día: cuidados y nutrición

Llega el calor, llega el verano y con él, las altas temperaturas y las indicaciones y precauciones que se deben tomar, especialmente, quienes están en una situación de riesgo mayor. Los mayores son uno de los grupos de la población más susceptibles de padecer las consecuencias de un calor intenso. Su salud, más débil, por lo general, necesita de mayores atenciones y el cuidado de su alimentación y de su de hidratación deben ser especialmente vigilados.

Los centros de día ofrecen a nuestros mayores los cuidados que impone el verano y se aseguran de que sus usuarios sigan las recomendaciones que llegan siempre con estas fechas.

Entre los cuidados habituales que los centros de día ofrecen a sus usuarios, la alimentación ocupa un lugar preferente. La alimentación, siempre importante para mantener sano el cuerpo y la mente, es muy tenida en cuenta durante estas fechas en los comedores de los centros de día a los que acuden sus mayores.

Así, una temperatura diferente, exige una alimentación diferente. Si con el calor extremo, los esfuerzos físicos de nuestros mayores han de ser menos, la ingesta de alimentos más frecuente y el consumo de agua mucho mayor, los menús deberán adaptarse a estas condiciones.

Los profesionales de los centros de día, siguen y vigilan por ejemplo, la hidratación de sus pacientes. En el caso de la atención a domicilio, se asegurarán de que la temperatura de la vivienda sea la más fresca posible y de que la nevera contenga los alimentos y productos recomendables para estas fechas.

Una buena nutrición es fundamental

El servicio de comedor se convierte en una de las cuestiones que los familiares de los usuarios de los centros día deben tener en cuenta a la hora de confiar en uno u otro centro. Una buena nutrición es fundamental para evitar o mantener a raya a algunos problemas de salud como la hipertensión, la anemia, la diabetes o la deshidratación.

El ejercicio de la mente es importante y, también lo es el ejercicio físico, pero de la misma forma lo es una alimentación sana y equilibrada que responda a las necesidades de cada uno de los usuarios y que su estado requiere.

Una dieta equilibrada suele estar compuesta por el consumo diario de cereales, verduras, pescado y carnes poco grasas. Pero si el tipo de alimentos de los que se compone una dieta equilibrada es importante, también lo es el número de comidas que se hacen al día. Hablamos de nutrición, de alimentación, y lo hacemos también de las medidas para evitar las consecuencias de las altas temperaturas.

Todo esto que podría parecer obvio, no lo es tanto cuando se trata del cuidado de los mayores; unos cuidados profesionales y delicados que responden a las necesidades de unos usuarios que por su edad, se encuentran con que su cuerpo les impone toda una serie de limitaciones.

El vestido, el estado de la dentadura, la piel, la tensión, el consumo de líquidos o la dificultad para moverse y para respirar llegadas estas fechas, son aspectos que los profesionales de la salud saben bien como tratar, y precisamente por eso, son todas estas semanas, fechas especialmente importantes para todos los centros de día que atienden a los mayores de nuestras familias.