La intervención cognitiva en la enfermedad de Parkinson es fundamental desde los primeros momentos de la enfermedad. Por ello en ACTIVA contamos con programas de rehabilitación cognitiva, específicos para enfermos de Parkinson, y llevados a cabo en el domicilio del paciente, con los que intentamos mantener y mejorar las capacidades cognitivas, favoreciendo esto a la mejora en la calidad de vida del paciente.

La enfermedad de Parkinson consiste en un desorden crónico y degenerativo de una de las partes del cerebro que controla el sistema motor, y se manifiesta con una pérdida progresiva de la capacidad de coordinar los movimientos. Se produce cuando las células nerviosas de la sustancia negra del mesencéfalo, área cerebral que controla el movimiento, mueren o sufren algún deterioro.

Entre las manifestaciones cognitivas y conductuales de la enfermedad nos encontramos:

  • Bradipsiquia: Lentificación de la velocidad del pensamiento y del procesamiento de la información.
  • Quejas subjetivas de pérdida de memoria.
  • Síndrome disejecutivo: Reducción en la capacidad para realizar secuencias, problemas para ordenar temporalmente un hecho, dificultad en las tareas que requieren cambios o alternativas…
  • Dificultad para mantener la atención y concentración.
  • Trastornos perceptivos: Dificultad para percibir  distancias, identificar la posición entre objetos, visión en tres dimensiones…
  • Trastornos emocionales, siendo el más característico el aplanamiento de la personalidad.