Antecedentes

M.S.P. es una mujer de 72 años, sufre un Ictus en Mayo de 2011, el cual le produce hemiplejia izquierda, con importante limitación en el rango articular del miembro superior izquierdo, presentando movilidad reducida para la deambulación y requiriendo silla de ruedas en el momento inicial de asistencia al Centro.
A nivel cognitivo presenta una heminegligencia izquierda, manteniéndose el resto de funciones bien conservadas.
A nivel afectivo se observa la presencia de sintomatología ansioso-depresiva, producida por los problemas de salud que presenta, y por la percepción subjetiva de falta de apoyo emocional. De igual modo se observa una alta labilidad emocional.

Motivo de la asistencia al Centro de Rehabilitación ACTIVA:

M.S.P. decide asistir al Centro voluntariamente para realizar rehabilitación física y trabajar de manera individual las alteraciones del estado de ánimo.

Intervención en ACTIVA:

Sesiones individuales de psicología clínica donde se trabaja la sintomatología ansioso-depresiva, la focalización en lo positivo y la conducta impulsiva.

– Sesiones individuales de fisioterapia neurológica, donde se trabaja el control postural, el esquema corporal y la marcha funcional. Por otro lado se trabaja la espasticidad que presenta el lado afecto intentado disminuirla y aumentar la funcionalidad del lado hemipléjico, incidiendo en el control de la mano.

Sesiones individuales de neuropsicología, donde se trabaja la heminegligencia izquierda a través del uso de nuevas tecnologías (tablet y ordenador)

– Participación en el taller grupal de autoestima y relaciones sociales.

Situación actual:

Desde su ingreso en Septiembre de 2013, M.S.P. ha mejorado considerablemente a todos los niveles.

A nivel físico, presenta mayor control de la postura y mayor control del lado afecto. También se puede observar que se ha realizado una reeducación de la marcha adecuada, pasando de una silla de ruedas para realizar desplazamientos a una muleta de cuatro apoyos, y a deambular en la actualidad con la ayuda de un bastón.

A nivel cognitivo se observa una mejora en los ejercicios de percepción espacial, y un mantenimiento en las funciones conservadas.

A nivel afectivo se ha observado una reducción de la sintomatología ansioso-depresiva, una mejora en habilidades sociales, y una disminución del sentimiento de soledad y falta de apoyo social autopercibido, el cual ha beneficiado a la relación familiar.

La misma usuaria nos dice “no pensaba que en un Centro de Rehabilitación se podría encontrar un equipo humano tan volcado en los usuarios como en ACTIVA. Vengo contenta, y he notado una gran mejora en todos los ámbitos de mi vida desde que asisto al Centro”