La Enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa subcortical que afecta a los ganglios basales, siendo la causa de dicha patología la degeneración de las neuronas productoras de dopamina. La dopamina es un importante neurotransmisor necesario para la regulación de los movimientos, la marcha y el equilibrio, por lo que los síntomas más característicos de la enfermedad son un conjunto de alteraciones motoras y del tono muscular.

En ocasiones los enfermos de Parkinson también presentan deterioro cognitivo, observándose las siguientes manifestaciones neuropsicológicas y conductuales:

  • Bradipsiquia: Lentificación de la velocidad del pensamiento y del procesamiento de la información.
  • Quejas subjetivas de pérdida de memoria
  • Síndrome disejecutivo: Reducción en la capacidad para realizar secuencias, problemas para ordenar temporalmente un hecho, dificultad en las tareas que requieren cambios o alternativas…
  • Dificultad para mantener la atención y concentración.
  • Trastornos perceptivos: Dificultad para percibir  distancias, identificar la posición entre objetos, visión en tres dimensiones…
  • Trastornos emocionales, siendo el más característico el aplanamiento de la personalidad.

El correcto mantenimiento cognitivo y funcional en la enfermedad de Parkinson consiste en una adecuada estimulación cognitiva, la cual permite trabajar de manera específica la rehabilitación de las funciones alteradas y el mantenimiento de las conservadas. Para ello en ACTIVA contamos con talleres de estimulación y terapias específicas para enfermos de Parkinson.