El Alzheimer es una enfermedad neurológica progresiva e irreversible que afecta al cerebro, produciendo la muerte de las neuronas. Entre los síntomas se encuentran el deterioro de la memoria y al menos la alteración de una de las siguientes áreas: lenguaje, praxias, gnosias o funciones ejecutivas.

La Enfermedad de Alzheimer aparece generalmente a partir de los 65-70 años, pero cada vez aparecen casos en personas más jóvenes (entre 50 y 65 años), por lo que es fundamental la detección e intervención precoz de la enfermedad.

En la enfermedad de Alzheimer podemos diferenciar:

  • Alteraciones cognitivas, encontrándonos entre ellas la pérdida de memoria, alteraciones en la orientación, problemas de lenguaje, alteración en la función atencional…
  • Alteraciones psicológicas, entre las que destacan la depresión y la ansiedad.
  • Alteraciones conductuales como la agresividad, deambulación errática, insomnio, alucinaciones, delirios…

Dichas alteraciones se pueden ver reducidas de manera eficaz si se trabajan de modo adecuado. En ACTIVA diseñamos programas de intervención individualizados, específicos para enfermos de Alzheimer en cualquiera de las fases de la enfermedad, con los cuales se pretende mantener el estado cognitivo y funcional de la persona, con la finalidad de mantener su autonomía e independencia durante el mayor tiempo posible.