La mayoría de nosotros en alguna ocasión hemos experimentado o experimentaremos miedo, ansiedad o angustia, generada por diferentes motivos, debiendo tener en cuenta que las mismas situaciones no generan las mismas sensaciones en todas las personas.

La manera en como interpretamos lo que sucede a nuestro alrededor implicará que nos sintamos más o menos ansiosos. Esta interpretación dependerá en buena medida de de nuestras experiencias más recientes y de las que tuvimos durante el desarrollo de nuestra personalidad.

La ansiedad por tanto no es un fenómeno unitario, ya que implica tres componentes o sistemas de respuesta:

  • Subjetivo- cognitivo: Componente subjetivo de la ansiedad. Está relacionado con la propia experiencia interna y con la percepción y evaluación subjetiva de los estímulos, y estados asociados a la ansiedad. Por tanto sería el modo en el que la persona interpreta la situación amenazante.
  • Fisiológico- somático: Componente biológico de la ansiedad. Está relacionado con los cambios fisiológicos que presenta el sujeto ante el estimulo amenazante, los más comunes son: incremento de la actividad del sistema nervioso autónomo, tensión muscular, actividad cardiaca… La experiencia subjetiva de estos cambios se perciben de forma molesta y desagradable por parte del sujeto.
  • Motor-conductual: Componente observable de conducta que hace referencia a las respuestas instrumentales de escape (huida y evitación).

En ACTIVA abordamos la ansiedad desde un punto de vista individual, trabajando los tres componentes de la misma (cognitivo, fisiológico y motor) y dotando a la persona de herramientas que le ayuden a disminuir y/o eliminar la sintomatología ansiosa.